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Nuestra estancia en el Hotel Val de Neu durante el puente de diciembre fue mucho más que una escapada: fue una experiencia que nos llegó al corazón. Desde el primer momento sentimos una calidez difícil de describir, esa sensación de estar en un lugar donde cada detalle importa y cada gesto suma. Queremos agradecer profundamente a Sergio, de recepción, por su trato impecable y cercano, por esa manera tan profesional y a la vez tan humana de hacer que uno se sienta en casa. Nuestro reconocimiento también para Ana, la directora, cuya presencia elegante y atenta se nota en cada rincón del hotel y en la forma en que su equipo cuida a los huéspedes. Y un agradecimiento muy especial para Walter, cuya sonrisa, amabilidad y forma de tratarnos añadieron una chispa de magia a cada día. Él convirtió momentos sencillos en recuerdos que nos acompañarán mucho tiempo. Gracias a todos por regalarnos una estancia maravillosa, llena de sensaciones bonitas y de ese trato que no se olvida. Volveremos, sin duda, porque lugares así no solo se disfrutan… se sienten.
Excelente estancia no por lujo de hotel porque al ser hotel val de Neu lo que ha de tener lo tiene , quiero dar me mejor recomendación por equipo de guest experiencia, Walter y javier ! Si de un 10 para el hotel y ellos se llevan dos punto
Estuvimos cenando en el restaurante del Arán y el trato como la comida fue de grandísima experiencia, la atención del metre como la de los camareros fué muy agradable acompañada de platos muy ricos.
Lo mejor del hotel es con diferencia el trato y la atención que recibe el cliente por parte del equipo. Tuvimos una experiencia muy satisfactoria ante la amabilidad y comprensión que desprenden, dispuestos a solucionar cualquier problema y resolver todas las dudas que teníamos. Además de las maravillosas recomendaciones y todos los servicios que ofrecen y que hacen que la estancia sea una experiencia inolvidable. Gracias a su maravillosa y guapísima directora, Ana ❤️