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Nos hemos hospedado en este hotel junto con nuestra perrita y la experiencia ha sido, en general, muy positiva. La comida del restaurante espectacular. Estuvimos muy cómodos durante toda la estancia y queremos destacar especialmente la atención de la responsable de sala, que fue realmente excepcional: cercana, profesional y muy atenta en todo momento. Como único punto a mejorar, nos pareció excesivo el suplemento de 15 € por día por nuestra perrita, teniendo en cuenta que únicamente se nos proporcionó un cuenco de agua con algunas chuches y no había cama u otros servicios adicionales para mascotas. Aun así, la estancia fue muy agradable y valoramos positivamente que el hotel sea pet friendly.
Sitio espectacular, es verdad que está a las afueras pero en una zona súper fácil de contraer y acceder. El servido fue super amable, agradecemos a Yann la atención y el servicio el restaurante era tan bueno que cuando íbamos a visitar los pueblos por la noche acabamos volviendo al hotel a cenar allí porque los precios eran los mismos y nos encantó la comida. La habitación muy bonita y cálida. Volveremos seguro.
Estancia genial en el Hotel. Buena comida, buenas habitaciones, piscina interior. (Le faltaba algunos grados para ser perfecta la piscina) Hotel muy familiar. Aunque está en un sitio precioso le falla un poco la lejanía con algo. Aunque está a pie de carretera está lejos es muy tranquilo. Pero a la vez no hay nada cerca a donde ir andando. Pero vale muchísimo la pena.
Excelente atención desde el primer momento. Decidimos reservar directamente con el hotel, ya que ofrecían las mejores condiciones, y realmente fue una muy buena elección. La habitación era amplia, cómoda y con un gran balcón con vistas al río. Es muy agradable abrir la puerta o la ventana y escuchar el sonido del agua correr, una sensación de calma total. La limpieza impecable. Además, te reciben con un bonito detalle: dos chocolates y una botella de agua de un litro, algo que se agradece mucho. El desayuno muy completo, con frutas, bollería, pan, mermeladas, quesos, embutidos, yogures y también bebidas vegetales para quienes no consumen lácteos, lo cual es un gran punto a favor. El hotel cuenta con un restaurante abierto hasta la noche y una cafetería que funciona hasta las doce de la noche, ideal para tomar algo al regresar o si simplemente apetece relajarse un poco más. Punto de mejora aquí, es que haya mas platos aptos para vegetarianos/ veganos.. si hubiera sido asi, hubiéramos cenado ahi Otro punto a destacar es el gimnasio. Es muy completo: tiene cinta de correr, elíptica, bicicleta, pesas y varias máquinas para musculación. Está abierto las 24 horas, y se puede encender la luz y poner música desde el móvil, algo que me pareció un gran plus, especialmente si se llega tarde y se quiere entrenar un rato. También merece una mención especial la zona de piscina. No es un spa como tal, pero cuenta con una piscina con chorro de agua y un sauna seco, perfecto para relajarse después de un día largo. Imagino que en invierno debe ser ideal para entrar en calor y disfrutar del ambiente tranquilo. Por último, destaco la atención de la recepcionista que nos atendió el martes por la noche: fue amable, clara y muy atenta. Nos explicó qué lugares valía la pena visitar, nos dio consejos útiles y respondió todas nuestras dudas con muchísima predisposición.